Metaverso: oportunidades de negocio, retos y dudas alrededor del universo virtual

El lanzamiento del metaverso promete ser toda una revolución tecnológica, pero debe enfrentar importantes desafíos para ser accesible y universal.

La aparición del metaverso de Facebook promete cambiar el mundo. Tanto es así, que es una de las principales apuestas de la compañía de Mark Zuckerberg, que la semana pasada cambió de nombre para convertirse en Meta y anunció la creación de 10.000 puestos de trabajo solo en la Unión Europea enfocados al lanzamiento de este universo virtual.

El metaverso y sus posibilidades

En primer lugar, es necesario definir qué es un metaverso. Se trata de un universo paralelo en el que sus usuarios podrán comunicarse, comprar, disfrutar de eventos exclusivos o, incluso, trabajar. En realidad, ya existen diferentes metaversos, sobre todo relacionados con el sector de los videojuegos, donde los usuarios pueden hablar en tiempo real, comprar diferentes atuendos para sus personajes o disfrutar de un concierto en directo.

En este sentido, uno de los más conocidos durante los últimos años es Fortnite, un videojuego gratuito que ha causado sensación entre los más jóvenes. Se estima que solo durante sus dos primeros años de vida, Epic Games -la compañía creadora del título- ingresó 9.000 millones de dólares, de los cuales una gran parte provienen de la venta de skins, o disfraces para sus personajes. Basándose en este éxito, Zuckerberg ha anunciado que una de las grandes fuentes de ingresos del metaverso de Meta será la venta de atuendos para los avatares.

Además, el propio Fortnite es un ejemplo de algunos de los eventos que podrían disfrutarse en el metaverso. De manera gratuita para sus usuarios, el videojuego ha sido el canal para que artistas como Ariana Grande J Balvin actuaran en directo para un número de espectadores imposible de juntar en un estadio. En abril de 2020, un concierto de Travis Scott en su plataforma obtuvo 27,7 millones de espectadores en directo.

En el futuro metaverso, este tipo de eventos podrían disfrutarse en todo el mundo, con una experiencia inmersiva y revolucionaria por la que, de manera previsible, los usuarios sí tendrían que pagar entrada. En definitiva, otra línea de negocio dentro de este universo virtual durante los próximos años.

Fortnite es uno de los ejemplos más claros de las fórmulas de las grandes empresas para monetizar el futuro metaverso

Por otro lado, una de las grandes ambiciones de Mark Zuckerberg es que su metaverso también se convierta en un lugar ideal para trabajar. La pandemia y el teletrabajo han acelerado el crecimiento de plataformas de videoconferencias y otras herramientas digitales de comunicación y organización, por lo que no es descabellado pensar que el universo virtual podría ser un canal idóneo para ir un paso más allá y que sea tu avatar el que acuda a una reunión con tus compañeros y surjan nuevas herramientas de visualización enfocadas a mejorar la productividad.

Todo ello, sin contar con las enormes posibilidades que se abren a las marcas y emprendedores que quieran desarrollar un negocio en el metaverso. En este sentido, hace apenas unos meses, uno de los bolsos más icónicos de Gucci, que tiene un precio en el mundo físico de 2.450 dólares, llegó a venderse por más de 4.000 en el universo de Roblox, otro de los videojuegos más parecidos al metaverso que propone Meta.

Los desafíos a los que se enfrenta el metaverso de Facebook

A pesar de que el lanzamiento del metaverso de Meta -aún sin fecha- promete transformar por completo la sociedad tecnológica y aportar miles de posibilidades a empresas y particulares, el universo paralelo que propone Facebook no está exento de desafíos y condicionantes que pueden causar un grave perjuicio a los usuarios de internet en el futuro.

En primer lugar, la privacidad de los datos es una de las grandes dudas que surgen alrededor del metaverso, más aún si la compañía que lo desarrolla se ha visto envuelta en una serie de problemas legales alrededor de este tema. En este sentido, una experta explica en El Economista que “no puede existir un metaverso sin un marco de ciudadanía digital que regule a los usuarios y les asegure una privacidad y una seguridad de sus datos”.

Además, el lanzamiento del metaverso genera dudas sobre la protección de la salud mental de sus usuarios, algo que ya es polémico tras las filtraciones de una exempleada de Facebook, que acusa al gigante de las redes sociales de conocer los riesgos e implicaciones de sus plataformas sobre la salud mental de sus usuarios, sobre todo entre los más jóvenes, y no hacer nada por corregirlo. Sobre este tema, algunos expertos ponen de manifiesto el grave riesgo de pasar más tiempo en el metaverso -entre el trabajo, las relaciones personales, eventos sociales…- que en la vida real.

Por último, el componente económico es una de las grandes lagunas del metaverso para convertirse en una revolución universal, como en su día ocurrió con internet. De manera previsible, la realidad virtual será una de las tecnologías que marquen la aparición de este universo paralelo, algo a lo que no todo el mundo tiene acceso en este momento. Por otro lado, el acceso de los usuarios a determinados avatares o ventajas dentro del metaverso queda condicionado a su situación económica, lo que podría agravar la desigualdad en la vida real de las personas.

Fuente: Emprendedores

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