La saturación agrava el drama en busca de espacio en las emergencias

Foto: Jorge Ibáñez

La gente peregrina por varios centros hospitalarios en busca de atención y espera hasta dos días en las puertas de los servicios de urgencia. Autoridades señalan que la ocupación de camas ha sido rebasada.

Las salas de emergencias de los hospitales están sobresaturadas, lo que aumenta las horas de espera por una atención y lleva a los pacientes a deambular de hospital en hospital en busca de espacio

Desde que inició el paro departamental los centros hospitalarios atienden solo en sus servicios de urgencias y las autoridades sanitarias manifestaron esas unidades están rebasadas.
Apolonia Hinojosa (66) lleva dos días esperando afuera del San Juan de Dios. La acompaña su hija Jacia Flores, quien asegura que su mamá tiene problemas pulmonares por tuberculosis y que el lunes sufrió una descompensación por la diabetes, pero no logra asistencia.

“Nos dicen que volvamos al centro de salud de donde fue derivada (25 de Diciembre), pero allá ya nos dieron la orden de referencia para este hospital”, asegura su hija.
La joven cuenta que el lunes permanecieron en un taxi por tres horas y, pese a que suplicó por un espacio, un médico les pidió que insistan en la posta o que esperen en casa hasta que se restablezca la atención en consulta externa. “No las podemos atender porque no podemos sacar a un paciente para meter a otro”, cuenta que le dijo el médico. 

Peregrinación por asistencia
Daniel Gutiérrez, de 67 años, lleva dos días en idas y venidas entre el San Juan de Dios y el Japonés sin encontrar asistencia médica. Su drama empezó el fin de semana cuando tuvo fiebre. Su familia lo llevó a un centro de salud privado, pero allí solo le recetaron medicamentos y le dijeron que vuelva el lunes. Como su salud empeoró fue llevado al hospital San Juan de Dios, donde le informaron que necesitaba internación, pero que allí no había cama disponible. Entonces, optaron por llevarlo al Japonés, donde le informaron que todos los espacios estaban ocupados. Ayer retornó al San Juan de Dios y hasta las 11:00 seguía esperando.

Gladys Vaca también vivió en carne propia la desesperación por no encontrar un espacio.
Fue una noche interminable, porque su esposo Elio Franco (40) se desmayó mientras estaba conduciendo y lo llevaron a un centro médico, pero por la gravedad de su estado lo trasladaron a una clínica, donde enfrentaron el primer drama por falta de recursos, puesto que allí le cobraban unos Bs 4.000 por la atención que le dieron en unas cuatro horas, pero lograron que le disminuyan a Bs 2.500. 

Asumiendo el riesgo que le pueda pasar algo en el trayecto, empezaron a buscar espacio en un hospital público, donde no solo peregrinaron por una cama en emergencia, sino también por la hoja de referencia que debían darle en el primer o segundo nivel.

En la búsqueda, asegura que fueron al Japonés, al Bajío y al de la Villa Primero de Mayo, donde todo estaba lleno.

Después de la medianoche, auxiliado por un suero, tuvieron que trasladarse al hospital de Warnes a pedir la hoja de transferencia, porque ellos viven en Valle Sánchez. 

“Nos dieron la transferencia, pero no lo recibieron en el hospital Japonés, porque no había espacio y nos dijeron que debíamos esperar hasta el día siguiente, por si se daba de alta a alguien. Finalmente, a las 6:00 (del martes) lo recibieron en el hospital San Juan de Dios. Está deshidratado y con un cuadro neurológico”, contó Gladys.
“Todo está lleno, todas las camas están ocupadas”, relató Gladys que hasta el mediodía del martes no había podido descansar ni dormir, porque debe permanecer en la puerta de la emergencia por si su esposo necesita medicamentos.

Fuente: El Deber

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