Para evitar la crisis alimentaria, expertos recomiendan invertir en la agricultura campesina

La actual crisis sanitaria en el mundo y sus posteriores consecuencias están ligadas principalmente a la alimentación. Ante esto, expertos recomiendan a las autoridades del Estado invertir de manera urgente en la agricultura campesina e indígena, para garantizar la seguridad alimentaria.

“Lo mejor que se puede hacer es prever y alertar desde todos los espacios sobre esta crisis alimentaria. Lo que está pasando con la pandemia  en el tema de la alimentación  es  preocupante y el gobierno está dando más atención y apoyo al agro empresariado, que produce sólo ciertos productos, en lugar de hacerlo con la agricultura campesina indígena que se caracteriza por su diversificación”, dijo a ANF, el investigador de Fundación Tierra, Wilfredo Plata.

Un estudio reciente sobre la “Contribución de la agricultura familiar campesina indígena a la seguridad y soberanía alimentaria en Bolivia”, establece que este sector se caracteriza por una mayor proporción de mano de obra familiar y mayor diversificación de cultivos que se destinan para el autoconsumo, pero también para el mercado interno, además de que se utilizan semillas propias.

Este estudio, basado en el Censo Agropecuario del 2015, detalla también la contribución de la agricultura familiar y la no familiar en el país. “Se observa que la agricultura familiar tiene una mayor contribución en los productos no industriales con un 57%, pero produce también un 43% de productos industriales”, afirmó Fernanda Wanderley, directora del Instituto de Investigaciones Socio – Económicas (IISEC – UCB), a tiempo de incentivar a un mayor potenciamiento del sector para la alimentación en Bolivia.

Pero para los expertos, la agricultura familiar no ha sido tomada en cuenta en su valor real para el abastecimiento de alimentos en el país, pese a que en el tiempo de cuarentena, fue este rubro quien mantuvo a los mercados abastecidos de los productos de consumo básico.

Desde el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA) también se ha establecido que el 78% de la población rural en Bolivia se dedica a la agricultura familiar y destina el 55% de su producción a los mercados para abastecer y garantizar la seguridad alimentaria  en el país.

Frente a la pandemia y sus consecuencias, recientemente  la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) emitió un informe en el cual alerta sobre el riesgo que se cierne en la región de caer en pobreza extrema y “una hambruna sin precedentes”.

ANF

Comentarios