Prevención o combate: Santa Cruz ya está con alerta amarilla

“Nuestra visión es ‘bomberocentrista’. Solo reaccionamos a la problemática de los incendios ante la magnitud de la temporada”, opinó Carlos Pinto, gerente de proyectos de manejo del fuego de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN).

Para él, existe la prevención de incendios, pero no en la misma proporción que la gente se prepara para el combate del fuego. “La prioridad es comprar camiones, equipar bomberos, etc. Si bien hay esfuerzos para trabajar más en prevenir, falta un largo camino por recorrer”, aseguró.

De acuerdo a informes de FAN, de los 3,5 millones de hectáreas que en promedio se queman por año en todo el territorio nacional, según el tipo de vegetación, hay una proporción de 70% de quema de pastizales y campos naturales y 30% de bosque alto. 

“Y a nivel Santa Cruz es muy parecida la relación histórica, 60% de pastizales y 40% de bosque; sin embargo, en 2019 la relación en Santa Cruz fue casi a la par, nos acercamos a 50% de pastizales y 50% de bosque”, alertó, y agregó que alrededor del 13% de las áreas quemadas en 2019 se quemaron por primera vez.

Antes de 2019 -dijo- los incendios ocurrían sobre áreas que ya se habían quemado en más de una oportunidad, y que sin embargo, ese año, por condiciones climáticas severas, como sequías, heladas, vientos, temperaturas extremas, humedad relativa muy baja, aportaron a que se incendien áreas que nunca se habían quemado, como el territorio indígena Ñembi Guasu, pero además, con velocidades nunca antes vistas del fuego, que alcanzaron un avance hasta de 100 km en un día.
“No tienen que ocurrir incendios en bosque alto, mientras que en áreas de pastizales sí tenemos que gestionar esos paisajes a través del fuego (quema prescrita)”, explicó.

Pinto cree que es cada vez más importante recordar que en el país, y sobre todo en Santa Cruz, hay una realidad de crecimiento demográfico en zonas rurales, con complejidad de nuevos actores en los territorios, que conlleva actividad productiva en curso, que están modificando el uso de la tierra. También que hay un clima cada vez más severo, menos recursos económicos en los municipios para afrontar los incendios, etc., y que, para trabajar en la prevención estructural, sí o sí deben contemplarse todas las variables posibles.

Recomendó trabajar más en la complejidad de los incendios reales, a los que ubica en un primer círculo o anillo, frente a los incendios del segundo círculo, que son los mediáticos, y los del tercer anillo, o incendios políticos.
“A menudo los más difíciles de apagar son los incendios mediáticos y sobre todo los políticos, dejando en último plano los reales”, lamentó.

Roberto Vides, director de la Fundación para la Conservación del Bosque Seco Chiquitano (FCBC), cree que lo que se hace es más combate que prevención porque prevención implica todo un ajuste de normas que tiene la Autoridad de Fiscalización y Control de Bosque y Tierra (A BT). 

Valoró la predisposición del nuevo secretario departamental de Medio Ambiente de trabajar en alerta temprana, pero reconoció que, si comienzan los incendios, la única alternativa será seguir mandando gente a apagarlos, ya que siguen existiendo realidades como la colonización, el cambio de uso de suelo, la expansión de la agroindustria, normas que debían derogarse y que eso aún no pasa.

“Al final el escenario es el mismo. Es un año en que la sequía será extrema, quizás como la de 2019, y si eso ocurre, nuevamente habrá una tragedia de incendios en toda la Chiquitania”, auguró.

En lo que respecta a superficies totales nacionales, dijo Vides en consonancia con FAN, Bolivia tuvo incendios mayores en años anteriores, pero hoy la diferencia está en que existen bosques que nunca antes se habían quemado y que se volcó la proporción de incendios en sabana, que históricamente fue el área principal de quema, versus los bosques.

El director de la FCBC cree que desde los gobiernos departamentales y municipales sí se hace un trabajo preventivo, pero que la escala no alcanza, porque se limita a comunidades y predios. “No es suficiente”, enfatizó.
Luis Flores, director departamental de la ABT, aseguró que a nivel Bolivia se ha disminuido la superficie quemada casi en un millón de hectáreas porque la acción ha sido inmediata. 

Aseguró que eso fue posible gracias a un trabajo conjunto con el Gobierno nacional, departamental, y que ahora la ABT quiere que todos se sumen. “Estamos pidiendo que los municipios activen su Comité de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM). Algunos dirán que es muy temprano, pero si prevenimos, es mejor que estar en combate, y en este punto hay que trabajar en conjunto con municipios, subgobernaciones, Gobierno departamental y nacional para estar alertas ante cualquier situación”, hizo el llamado.
Flores negó que hubieran flexibilizado las medidas y permisos.

 Dijo que como ABT otorgan derechos de quema controlada y que ninguno de estos se descontroló. “Han sido las quemas ilegales y por eso hay procesos administrativos, tenemos 115 procesos sancionatorios en Santa Cruz y 15 procesos penales, incluso dos personas fueron sentenciadas, se sometieron a un proceso abreviado; los otros procesos están siguiendo su curso”, resaltó.

Sobre el uso del fuego con la intención de un cambio forzoso del uso del suelo, el director ejecutivo nacional de la ABT, Omar Quiroga, respondió que no tiene idea de si habrá esas intenciones, pero duda de que el uso del fuego logre ese cometido. Vio necesario diferenciar los incendios forestales, o quema de árboles, que según datos de la ABT representan el 26%, de las quemas de pastizales, que llegan al 74%.

En cuanto a los incendios en áreas protegidas (AP), informó que el año pasado dos AP fueron bastante afectadas, ANMI San Matías, con casi un millón de hectáreas afectadas, y Otuquis, también en una proporción significativa. “La información que tenemos es que ahí se provocaron los incendios porque vimos las cicatrices de quemas y en el seguimiento satelital, que había inicio de fuegos de manera sistemática, organizada, cada cinco a siete kilómetros”, apuntó Quiroga.

Alerta amarilla


El Sistema de Alerta Temprana de Incendios Forestales (Satif), de la Gobernación, declaró alerta amarilla departamental, tras confirmar que Santa Cruz se encuentra en fase inicial del periodo crítico de quemas e incendios forestales. En las últimas semanas el número de focos de quemas aumentó a que el 9% del departamento presenta riesgo alto de ocurrencia de incendios forestales.

En lo que va el año se registraron 94 incendios forestales en las provincias Germán Busch, Ñuflo de Chávez, Chiquitos y Andrés Ibáñez. Uno de ellos en la zona del Parque Nacional y ANMI Kaa-Iya del Gran Chaco, y otro al sur de la UCPN Santa Cruz La Vieja.

Flores indicó que la ABT ha otorgado derechos de quema controlada hasta el 30 de junio, y que, de ahí en adelante, no se otorgará ningún derecho de quema controlada. “El año pasado tuvimos la experiencia de que los sectores privados nos solicitaron ampliación y se mal informó; muchas instituciones tildaron de que por culpa de haber otorgado esos derechos de quemas, estas se hubieran descontrolado, sin embargo, no hubo descontrol en ninguno de esos lugares, más que todo fueron provocados, incluso a veces con tinte político”, aseguró.

Recientemente, la ABT organizó una caravana de prevención de incendios en ocho municipios donde hay mayor afectación todos los años. Participaron el Viceministerio, la Policía, Ejército, Gobernación, bomberos forestales y todos los actores sociales y productivos de los municipios visitados.
Según Quiroga, prevenir es una forma de evitar el gasto y la ABT, cada dos meses, está transfiriendo recursos a los municipios por las patentes forestales, pero bajo la recomendación de que esos recursos sean utilizados en la prevención.

Anunció que un planteamiento de la ABT es motivar a los municipios a que demuestren que han disminuido sus incendios, para que sean priorizados en programas y proyectos del nivel central.
Flores dijo que se ha conformado una comisión interinstitucional con la Policía, fiscales ambientales y bomberos forestales para patrullar por toda la zona chiquitana. “Si vemos personas realizando quemas sin autorización de ABT, que es hasta este 30, van a ser sujetos de un proceso penal, con seguridad”, informó.

En cuanto a la labor preventiva de la Gobernación, Adita Montaño, directora de Recursos Naturales, dijo que se está trabajando en capacitaciones y formación de bomberos forestales, quemas controladas, detección y monitoreo de focos de quema, equipamiento y dotación. “Estamos avanzando hacia una gestión integral del fuego, con sus aspectos socioeconómicos, etc.”, dijo.

Fuente: El Deber

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