Alcaldía y grupos voluntarios pelean contra el Covid-19 usando Ivermectina

Contra los pronósticos de sus detractores al inicio de la pandemia, el desparasitante es cada vez más utilizado como medida preventiva y también correctiva

Ángeles contra el Covid-19, veterinarios y Por la vida son tres de varios grupos que se han reestructurado debido al rebrote de coronavirus en Santa Cruz.

Ya en la primera ola de contagios, todos ellos ayudaron a la ciudadanía contagiada cuando los hospitales colapsaron, algunos con atención itinerante, y otros con un centro exclusivo de atención a pacientes con coronavirus.

En el segundo embate del virus, estos voluntarios se han preparado con el mismo medicamento que vienen usando desde el principio, la Ivermectina, que les ha dado resultados satisfactorios.

Probablemente uno de los grupos más conocidos sea Ángeles contra el Covid-19, creado por Víctor Hugo Núñez del Prado. “Lamentamos que la segunda ola, ya avisada, esté llegando con mucha fuerza y necesitamos apoyo para sacar adelante nuevamente a nuestro pueblo porque no podemos dejar a nuestros ciudadanos”, dijo el sábado en entrevista con EL DEBER Radio.

Según él, ya está listo el centro norte, ubicado en la avenida Internacional, entre las avenidas G-77 y Cristo Redentor (esquina de la entrada al condominio La Fontana). Dice que es el centro Covid-19 voluntario más grande del mundo, “estamos atendiendo de 9:00 a 20:00, de forma continua“, invitó a los enfermos o personas con sospecha de coronavirus.

Núñez del Prado confesó que ya no querían entrar en escena, si el departamento y la capital cruceña tenían la capacidad de contener el ataque del virus. “Era innecesaria nuestra participación, pero como nuevamente hubo el colapso, nos reestructuramos”, aseveró.

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Por Silvana Vincenti

Ángeles contra el Covid-19, veterinarios y Por la vida son tres de varios grupos que se han reestructurado debido al rebrote de coronavirus en Santa Cruz.

Ya en la primera ola de contagios, todos ellos ayudaron a la ciudadanía contagiada cuando los hospitales colapsaron, algunos con atención itinerante, y otros con un centro exclusivo de atención a pacientes con coronavirus.

En el segundo embate del virus, estos voluntarios se han preparado con el mismo medicamento que vienen usando desde el principio, la Ivermectina, que les ha dado resultados satisfactorios

Probablemente uno de los grupos más conocidos sea Ángeles contra el Covid-19, creado por Víctor Hugo Núñez del Prado. “Lamentamos que la segunda ola, ya avisada, esté llegando con mucha fuerza y necesitamos apoyo para sacar adelante nuevamente a nuestro pueblo porque no podemos dejar a nuestros ciudadanos”, dijo el sábado en entrevista con EL DEBER Radio.

Según él, ya está listo el centro norte, ubicado en la avenida Internacional, entre las avenidas G-77 y Cristo Redentor (esquina de la entrada al condominio La Fontana). Dice que es el centro Covid-19 voluntario más grande del mundo, “estamos atendiendo de 9:00 a 20:00, de forma continua“, invitó a los enfermos o personas con sospecha de coronavirus.

Núñez del Prado confesó que ya no querían entrar en escena, si el departamento y la capital cruceña tenían la capacidad de contener el ataque del virus. “Era innecesaria nuestra participación, pero como nuevamente hubo el colapso, nos reestructuramos”, aseveró. 

El grupo cuenta con 50 médicos realizando teleconsultas, además de 30 personas de call center, que preparan la ficha médica del paciente para que el médico pueda darles una ayuda inmediata.

En este momento, Ángeles contra el Covid-19 cuenta con cuatro cuadrillas que atienden a domicilio a personas con un estado de salud muy delicado y que no pudieron conseguir internación. “El sistema público de salud ya colapsó o está en una etapa de colapso; en el sistema privado hemos visto que ya no están recibiendo pacientes Covid-19 porque tienen sus salas llenas, entonces es momento de entrar”, dijo.

Las cuadrillas atienden actualmente un promedio de 25 a 30 familias por día. Y en el centro norte, solo en el día de la inauguración, trataron a 35 pacientes, todos con síntomas. “Esperamos aumentar de forma paulatina nuestros voluntarios de piso para ampliar la atención, conforme empiece a empeorar la situación”, se adelantó.

Núñez del Prado aseguró que ahora están “más fogueados”, porque en la primera ola vieron tal cantidad de casos dramáticos, que muchos tuvieron que acudir a terapia, y otros renunciaron al voluntariado. “Hemos visto decenas de historias tristes, terribles, de personas que llamaban por teléfono, entró tal desasosiego que la gente llamaba y moría estando al teléfono, eso nos dejó traumas”, lamentó.

Por esa razón quieren volver a escena con su receta de siempre, “desde el inicio de la pandemia nosotros hemos aplicado Ivermectina líquida con dimetil sulfóxido, un antiviral potenciador de medicina, antitrombótico, antiagregante plaquetario, y la combinación de ambas medicinas, en una medida que manejan los médicos de Ángeles contra el Covid-19, nos ha funcionado muy bien. Nuestra casuística es de 35.000 pacientes y 250.000 dosis administradas”, dijo.

El voluntario reconoció que no podrán llegar a los mismos lugares de antes, e invitó a los tres niveles de Gobierno a apoyar esta causa y a coordinar para que los Ángeles contra el Covid-19 compartan sus protocolos.

Marcos Puerta es veterinario y encabeza a un grupo de voluntarios, la mayoría con su misma ocupación, pero asesorados por médicos. Desde la primera ola ha trabajado con la Ivermectina y anunció que continuará haciéndolo.

Precisamente, la semana pasada estuvo en la Caja Nacional de Salud entregando un lote de este desparasitante, como parte de donación.

Todo el que nos toca la puerta se le abre, no discriminamos a nadie, lo hacemos de corazón. Ya vimos lo que pasamos en la primera ola, hubo gente que no quería ir a ayudar a las personas, pero nosotros lo hicimos. Hay algo que nos manda a hacer esto”, sostuvo.

Puerta reconoce que el virus ya se ha salido de control, “he visto colas en mi casa, duele que los políticos estén pensando más en las elecciones. La gente está muy preocupada, lamentablemente tiene que morir una personalidad para que presten atención”, lamentó. 

Para Puerta, este medicamento (Ivermectina) es tan bondadoso que puede servir para la nueva cepa del coronavirus, que según investigaciones es más contagiosa.

Ingrid Suárez es la directora general del grupo Por la vida, es boliviana residente en Canadá, país desde el que captan donaciones de los residentes bolivianos en el mundo. Empezaron su labor en la primera ola y siguen en pie, de la mano de la Ivermectina.

“En tiempos de grandes contagios, como el que se está viviendo en este momento, nos dedicamos a llevar brigadas a todas aquellas personas contagiadas que nos solicitan ayuda, llevándoles Ivermectina formulada, en algunos casos con medicamentos, de acuerdo al protocolo de los médicos que tenemos en la agrupación”, informó. 

En tiempos en que no hay tanta emergencia, Por la vida se dedica a campañas preventivas, van a los barrios, a los pueblos a dar Ivermectina, a capacitar a la gente sobre lo que no tienen que hacer para contagiarse, y qué deben hacer en caso de contagio.

Los voluntarios de Por la vida están en Santa Cruz, especialmente, pero también en Oruro, en el Chaco y La Paz. En el exterior, tienen brigada en EEUU (Virginia), y algunos voluntarios repartidos en otros estados. En Canadá también tienen una brigada que ayuda a los bolivianos residentes contagiados de Covid-19 y a otras personas que no pueden acceder al sistema médico gratuito canadiense.

Alcaldía cruceña

El municipio también ha tomado la Ivermectina como bandera de lucha contra el Covid-19. Este fin de semana, 7.000 brigadistas y voluntarios salieron a los 12 distritos urbanos de Santa Cruz de la Sierra a buscar enfermos en los hogares y a aplicar las 400.000 dosis adquiridas como medida preventiva y correctiva.

Con esta cruzada, cada vez son más los que eligen este desparasitante como uno de los medicamentos utilizados contra el Covid-19.

ELDEBER.

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