La CNS colapsó por Covid con hospitales llenos y largas filas

La Caja Nacional de Salud (CNS) colapsó -como ocurre en casi todo el sistema de salud- ante el incremento de casos de personas con Covid-19. Para paliar la crisis, el ente asegurador busca nuevos espacios donde recibir a más pacientes. La medida fue asumida después de que los médicos, las enfermeras y el resto del personal del Hospital Obrero de Miraflores, en La Paz, salieron ayer para protestar en las calles por la falta de insumos y la saturación de las salas.

Ayer, al mediodía, los profesionales dejaron los consultorios y las salas para tomar la avenida Brasil y expresar su molestia. “El Hospital Obrero era un establecimiento libre de Covid. Se supone que los pacientes de la CNS deberían internarse en el Hospital Santiago Segundo de El Alto, pero este nosocomio ya fue rebasado por completo y los pacientes Covid los están enviando al Obrero”, dijo Boris Camacho, uno de los médicos del lugar.

Para la atención de pacientes con Covid-19, el personal del Hospital Obrero habilitó espacios y se vio obligado a sacar a los pacientes de otras patologías que requerían cirugías. “Hemos tenido que habilitar todo un piso y se encuentra completamente lleno, se saturó (con los afectados por la pandemia). No tenemos oxígeno. Terapia Intensiva está llena. Los médicos, las enfermeras y todo el personal de salud se está contagiando, no hay reactivos para hacer las pruebas y no tenemos ninguna respuesta de las autoridades”, agregó Camacho.

Hasta ayer, este centro hospitalario tenía 80 pacientes  con Covid-19 y los médicos piden a la CNS alquilar otros espacios para la atención de los infectados. “No hay respuesta de las autoridades respecto a nuestro pedido de trasladar a los pacientes y así seguir atendiendo a los (positivos) que normalmente llegan al hospital. No tenemos materiales de bioseguridad, la gente está comprando sus propios insumos, pero   así no podemos seguir atendiendo a todos los enfermos”, añadió.

 Guillermo Cuentas, miembro del directorio nacional de la CNS, afirmó que, en el transcurso de los siguientes días, este ente del seguro social dará una solución al problema. “Esta (situación) es una demostración del colapso del sistema de salud en Bolivia; un colapso del sistema público, privado y de la seguridad social (de la que forma parte la entidad) ante el incremento de los casos en La Paz, El Alto y el país”, afirmó.

Raúl Villanueva, director del Hospital Obrero de La Paz, argumentó que en el nosocomio no se cuenta con insumos para tratar a los contagiados. “No tenemos reactivos en número suficiente, no tenemos recursos humanos porque muchos de ellos se enfermaron, cayeron. No tenemos oxígeno y no hay espacio para atender a pacientes con patologías respiratorias”, explicó.

Cuentas reconoció que los reclamos son “legítimos” y “demostró que ningún hospital de la seguridad social de La Paz tiene la capacidad física para atender a más pacientes”. “El incremento generó que el Hospital Oncológico haya sido uno de los primeros en cerrar sus puertas (el fin de semana). Luego (pasó) en el Materno Infantil y finalmente llegó al (establecimiento de salud)  más importante que es el Obrero”, precisó.

Para solucionar este problema, Cuentas dijo que se incrementará el número de las camas en el hospital Santiago Segundo. “Al inicio de la pandemia, el hospital de  El Alto fue destinado de forma exclusiva para la atención de casos de Covid-19 y ahora colapsó. Se instalaron 100 para moderados y 20 críticos, ahora debemos incrementar más camas para leves como moderados. Buscaremos también una infra-hotelera para mantener vigilados a los sospechosos”, declaró.

Adelantó que el Hospital Luis Uría de la Oliva sería el otro establecimiento de salud  destinado a la atención de forma exclusiva de  los casos de Covid-19, pero tal determinación se definirá en los siguientes días.

Para llevar adelante todas las tareas en la lucha contra el coronavirus, Cuentas dijo que se comenzó a utilizar el presupuesto que tenía la entidad para la construcción de 10 hospitales. “Se tenían 3.450 millones de bolivianos en caja y bancos que se pensaba invertir en la edificación de 10 centros más. Pero en este periodo ya se usó parte de ese dinero -apegándonos a los decretos de emergencia emitidos por el Gobierno- que asciende entre 35 a 45 millones de dólares (entre 241,5 millones y 310,5 millones de bolivianos”, sostuvo.

 En la actualidad, la autoridad informó que 650 trabajadores de la CNS son sospechosos de la enfermedad, todos fueron aislados.

Los asegurados también denunciaron largas filas para una evaluación médica  y de esa manera obtener la baja. Un instructivo de la jefatura regional de La Paz informó que se determinó  que los Consultorios de Enfermedad tipo Influenza (ETI) se encargarán de emitir las bajas médicas a los asegurados que fueron sometidos a la toma de muestras de Covid-19. Este procedimiento se aplicará con la finalidad de evitar observaciones en sus fuentes laborales.

De acuerdo con el instructivo, si  los asegurados cuentan con una prueba particular con el diagnóstico de Covid-19 positivo,  “el centro médico deberá emitir las bajas correspondientes y con la dotación de medicamentos”.

Muchas personas reclamaron por las largas filas que se registraron para obtener el certificado médico. Además se quejaron de que no avalan la prueba positiva en los centros del seguro social como establece el comunicado.

En el policlínico Manko Kápac, desde la madrugada, decenas de personas hacen dos filas. En la de abajo están las personas que deben entregar análisis o requieren fisioterapia. La otra -la más larga- es la que se forma en el extremo superior para medicina general.

“Sólo atienden dos médicos de los seis o siete consultorios que había antes. Y es además sólo para casos de emergencia”, contó uno de los asegurados y agregó que uno requiere suerte para ser atendido en Emergencias. Contó que dentro del mismo hospital no se cumplen las normas básicas de bioseguridad y los pacientes se aglomeran para entregar sus papeles en busca de atención.

En el hospital de la avenida Buenos Aires para otorrinolaringología “ya no respetan ni las citas”, declaró otro asegurado. “Cuando llegué a entregar mis papeles para recibir atención, me dijeron que sólo atenderían a  tres personas y a nadie más”, explicó. Finalmente, en el Hospital Obrero un tercer asegurado dijo que necesitaba ser atendido por una dolencia en la columna. “Ahí me dijeron que suspendieron las consultas externas y que si deseaba reclamar vaya al tercer piso; preferí no ir porque puede ser un sitio de contagio” declaró. “Ya no hay consultas normales, no hay atención y los funcionarios nos dicen simplemente que los médicos se pueden contagiar”, sostuvo.

Raúl Villanueva, director del Hospital Obrero de La Paz, dijo que el nosocomio está colapsado en el área habilitada para pacientes con coronavirus. Ante esa situación, el médico aseguró que ya no recibirán a más infectados.

El galeno indicó que a pesar de no ser un centro destinado para atender la pandemia, muchas personas se internaron por este mal. Reiteró que el espacio que se habilitó está lleno.  “Estamos demostrando que no hay más capacidad, está colapsado todo el área para atención de pacientes con coronavirus. Tenemos 80 personas, a pesar de que este (hospital) no es un centro Covid”, dijo Villanueva.

Aseguró que siguen operando, puesto que se cuenta con 150 personas que fueron internadas por otras afecciones y que se realizarán  todos los esfuerzos para tratar a los infectados.

Página Siete

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