El avance ruso en Lugansk obliga a algunas tropas ucranianas a replegarse

El avance de las tropas rusas en Severodonetsk, en la región de Lugansk, obligó este miércoles a parte de las fuerzas ucranianas a replegarse entre denuncias de una llegada insuficiente de armas al frente, justo cuando EEUU anunciaba el envío de lanzaderas de misiles de mayor precisión y alcance.

El Estado Mayor General de Ucrania afirmó en su parte bélico vespertino que Rusia tiene un “éxito parcial” en su asalto a Severodonetsk, donde “ha establecido el control sobre la parte oriental de la ciudad”, la última gran urbe en manos ucranianas en la región de Lugansk.

El portavoz del Ministerio de Defensa ucraniano, Oleksandr Motuzyanyk, señaló que Rusia ha desplegado “su máximo potencial para llegar a la frontera de la región de Lugansk”.

LAS TROPAS RUSAS CONSOLIDAN SU AVANCE

Ante la presión militar, “una parte de las tropas ucranianas se retiró a posiciones más ventajosas y preparadas previamente, mientras que otra parte sigue luchando dentro de la ciudad”, señaló hoy el gobernador de la provincia, Serhiy Gaidai.

Sostuvo que el 70 % de la ciudad está bajo control ruso, mientras que el portavoz de las milicias prorrusas, Andréi Marochko, aseguró a la agencia rusa Interfax que las tropas rusas y las separatistas controlan aún “más”.

Según Gaidai, la vecina Lisichansk, que las tropas rusas también quieren rodear, está en una posición estratégica mejor porque, aunque está cerca, se encuentra a una mayor altura.

Esta localidad está aún “completamente bajo control ucraniano”, pero en general las pocas localidades de la región que quedan en manos de Kiev -el 5 %- “están constantemente bajo fuego” enemigo y es imposible organizar evacuaciones.

“No se gana rápido, pero ganaremos”, recalcó el gobernador, al tiempo que lanzó una crítica velada a Occidente: “¡Estamos esperando armas occidentales y preparándonos para la desocupación!”, recalcó.

En declaraciones a la televisión ucraniana explicó que “no habrá victoria inmediata por algunos Howitzer”, obuses M777 de 155 milímetros de Estados Unidos, de los que Ucrania ha recibido 90.

“La tecnología (armamentística) está llegando, pero no en las cantidades que sería deseable. Y suministrar por separado uno o dos Howitzer al frente no tiene sentido”, enfatizó.

“Carecemos de armas pesadas para repeler al enemigo”, escribió a su vez el ministro de Defensa, Oleksiy Réznikov, en Facebook.

ARMAS DE MAYOR ALCANCE Y PRECISIÓN

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, dijo que “todos, en todos los niveles, ahora deben ser cabilderos para el suministro de armas pesadas y artillería moderna, todos esos sistemas que realmente pueden acelerar la victoria de Ucrania”.

Subrayó -al portal Newsmax- que cada día mueren entre 60 y 100 soldados y otras 500 personas resultan heridas.

Su homólogo estadounidense, Joe Biden, anunció casi en paralelo en una columna de opinión publicada por el diario “The New York Times” que Washington enviará más sistemas de misiles avanzados a Ucrania para lanzar ataques con mayor precisión y rango, dentro de un nuevo paquete de 700 millones de dólares de asistencia en armas.

El nuevo envío de armamento, solicitado por Zelenski desde el inicio de la guerra, incluirá los denominados “High Mobility Artillery Rocket Systems” (HIMARS) Sistemas de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad, que permitirán ataques contra objetivos ubicados a una distancia de hasta 80 kilómetros.

En este sentido, un funcionario del Gobierno estadounidense precisó que este sistema no se empleará contra territorio ruso, tal y como ha asegurado Zelenski a la Casa Blanca.

Una veintena de países prometió a finales de mayo donar más ayuda militar a Ucrania, como Dinamarca, que proporciona a Kiev una lanzadera de arpones y misiles para defender su costa, o Italia, Grecia, Noruega y Polonia con sistemas de artillería y municiones.

ENÉSIMA ADVERTENCIA DE RUSIA

Rusia sin embargo no se cree las afirmaciones de EEUU y de Zelenski de que los HIMARS no serán empleados contra su territorio.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advirtió desde Riad del riesgo de que otros países se involucren en el conflicto en Ucrania debido al suministro de lanzaderas múltiples de misiles.

“Es una provocación directa destinada a involucrar a Occidente en una acción militar”, sostuvo, mientras que su “número dos”, el viceministro Serguéi Riabkov, avisó a EEUU del aumento de los riesgos de un choque directo.

“Estos suministros no genera en el liderazgo ucraniano el deseo de reanudar las conversaciones de paz. Consideramos que EEUU echa gasolina al fuego con determinación y diligencia y sigue la línea de luchar contra Rusia hasta el último ucraniano”, afirmó a su vez el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

CIERTOS ÉXITOS EN CONTRATAQUES EN EL SUR

Mientras Ucrania se encuentra en una situación “muy difícil” en el Donbás, como dijo Zelenski, los contraataques ucranianos de los últimos días “tienen cierto éxito” en la región de Zaporiyia y, según el portavoz castrense, también en la de Jersón, ocupadas ambas en gran parte por Rusia.

Según Gennady Laguta, gobernador de la región de Jersón, aseguró hoy en la televisión ucraniana que el Ejército ha liberado más de 20 localidades en la región de Dnipró, cerca de Zaporiyia.

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en inglés), con sede en EEUU, afirmó hoy que precisamente la concentración de tropas rusas en Severodonetsk y el Donbás en general “continúa creando vulnerabilidades para Rusia en la vital región de Jersón”.

Fuente: Los Tiempos

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