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Hilton Heredia García/ Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

La estatal petrolera YPFB tiene prácticamente todo listo para iniciar la primera exportación de urea a Brasil. El presidente Evo Morales, visitará en próximos días la localidad fronteriza de Puerto Quijarro para anunciar oficialmente la venta de 40.000 toneladas del producto al vecino país. 

Así lo reveló en una entrevista al diario digital Money.com.bo el titular de la corporación Óscar Barriga que indicó “Hemos llegado a un acuerdo con una empresa brasileña que comprará la urea. En próximos días tendremos una reunión en Puerto Quijarro con el Presidente Evo Morales para realizar la primera exportación de urea de 40.000 toneladas”.

Según Barriga, se han hecho optimizaciones en la logística lo que ha permitido tener un mejor precio. Refirió que se tiene un contrato suscrito con una empresa brasileña distribuidora por 335.000 t al año, lo que significa más del 60% de la producción de la planta está comprometida con el mercado brasileño y el saldo se prevé colocarlo en el mercado de Argentina, Paraguay e incluso Perú.

En el caso de Argentina, Paraguay y Perú, los procesos de licitación ya están en curso.

La exportación establece la salida de la urea en camiones desde la planta de Bulo Bulo hasta Montero. A partir del norte, la carga se va vía férrea hasta Puerto Quijarro donde se tiene un almacenaje en instalaciones de la empresa Gravetal de manera temporal, mientras YPFB construye su HUB logístico.

“A partir de ahí se dispondrá la carga para ser despachada en camiones brasileños bitrenes con capacidad de 50 toneladas cada viaje. La planta de Bulo Bulo reinició actividades recientemente y va a comenzar su producción en un 70%, luego subirá paulatinamente hasta alcanzar el 85 o 90%”, dijo Barriga.

El alto ejecutivo añadió que entre este viernes y sábado se verán los camiones desplazados por la carretera entre Bulo Bulo y Montero.

 

Sugerencias de un profesional de la Industria

Al respecto, el ingeniero petrolero con vasta experiencia en el sector de los hidrocarburos, exgerente y expresidente de la subsidiaria YPFB Chaco, además de tener varios cursos de Maestría, Pedro Torquemada reveló algunos potenciales problemas que pueden terminar en problemas operativos en la operación de la  planta de amoniaco y urea de Bulo Bulo.

Las observaciones surgen a pocos meses de ponerse en marcha la planta y que hasta la fecha no se conoce de acuerdos oficiales para exportar la urea a mercados externos a excepción de Brasil. Es más, apenas se hizo conocer que una ínfima parte de la producción será destinada para los productores nacionales.

El primer profesional que ve el futuro de la industrialización refirió que existen tres problemas potenciales que pueden afectar la operatividad de la planta, (tomando en cuenta que este tipo de plantas no se las puede parar y arrancar de un día para otro sino que tiene un proceso de varios días ponerla en condiciones operativas al 100% de las especificaciones del producto)  y tienen que ver con el transporte, la producción de amoniaco y los problemas de humedad.

Transporte

El ex hombre fuerte de YPFB Chaco, argumenta que si la planta trabaja a su capacidad operativa, el transporte terrestre en camiones dada la capacidad de carga de los contenedores es de aproximadamente 26 toneladas (carga máxima permitida).

Transportar 2100 toneladas día representa tener aproximadamente 80 camiones en ruta con una longitud aproximada de 800 m. Un problema logístico en zonas urbanas y carreteras de alto tráfico como las que unen Yapacaní-Portachuelo-Montero-Warnes y Santa Cruz si se trata de exportar el producto en su totalidad.

Producción de Amoniaco

Según Torquemada, el otro problema del cual no se ha escuchado nada y que puede fácilmente parar las operaciones de la planta es la producción de amoniaco remanente del proceso que es de 70 t/día con una capacidad de almacenaje de 6.000 ton o un tiempo de producción de 86 días, añade Torquemada.

Indica que si no se tiene alternativas para el uso de ese amoniaco remanente, potencialmente la planta podría parar por falta de capacidad de almacenaje del producto, luego de los 86 días de producción a su máxima capacidad que si la misma es menor, variará en más tiempo, y si la planta reduce su capacidad de producción de manera permanente, no hubiese  sido necesario haberla construido de 2.100 TMD de capacidad.

Problemas de Humedad

Otro de los factores importantes en la venta rápida de la urea tiene que ver con su tiempo de degradación si no se tienen las condiciones adecuadas de almacenaje para evitar la humedad que es muy alta en la zona donde se encuentra ubicada la planta.

El nivel de humedad puede llegar a obligar a  proteger la urea con algún formaldehido para evitar su degradación temprana lo que realmente encarecería el valor de esta ya que una tonelada de formaldehido, tiene un costo aproximado de 600 $us/t, con esto no queremos decir que se use una tonelada de formaldehido sino que simplemente, cualquiera que fuese la  cantidad que se use, si se usa, incrementará los costos de producción, sostuvo el experto.

“Estos tres factores, más la urgencia de encontrar los mercados para toda la producción,  son los que de una u otra manera debe enfrentar YPFB para lograr el éxito absoluto en el primer proyecto de petroquímico del país que lo dijimos al principio y lo reafirmamos, como política de Estado está pensado en beneficiar a los bolivianos y donde los ejecutores  de estos proyectos deben ser elegidos cuidadosamente así como se elige los pilotos que llevaran un vuelo a destino final”, afirma Torquemada.

En síntesis, el experto del sector enfatiza que los tiempos demasiado largos para la ejecución del proyecto, han sido uno de los factores que contribuyeron a la situación actual de la planta y sugiere que los precios bajos y la falta de mercado son los desafíos que se deben enfrentar en el corto plazo para concretar con éxito la generación de recursos adicionales para los valores agregados del gas y como punto de arranque de la  petroquímica  en Bolivia.

 

¿Y la danza de millones?

Consultado sobre la danza de millones que mencionan los críticos de la industrialización, invertidos en la infraestructura, señaló que lo primero que se debe tomar en cuenta,  es que las políticas económicas, sociales y energéticas de un país las establece el Gobierno en base a diferentes factores y lineamientos generalmente que se definen por las necesidades identificadas de la mayoría de la población de un país que guarda relación con los objetivos de un gobierno establecido, en este caso, darle valor agregado al Gas.

En este sentido,  asegura que la política de industrialización del gas lanzada por el presidente Evo Morales, es una política que desde todos los puntos de vista, favorece a los bolivianos y nos puede situar en un lugar privilegiado en la economía de Latinoamérica.

“Un claro ejemplo de esta política de industrialización y gas para los bolivianos está el crecimiento del mercado Interno en el uso de este energético tanto en la industria, parque automotor y domiciliario. Este último ha subido el nivel de vida de muchos bolivianos y está demostrado en las diferentes entidades internacionales que hemos  mejorado disminuyendo el índice de pobreza de nuestro país comparado con gestiones de gobierno anteriores (un medidor de esta condición es el coeficiente de Gini o la tasa de crecimiento del consumo de gas natural en los últimos 10 años)”.

 

Las condiciones  y capacidades principales de la planta

 

Planteamiento del proyecto

Torquemada también señala que muchas veces cuando se inician proyectos petroquímicos de gran envergadura, los tiempos desde su conceptualización hasta su puesta en marcha, son muy largos y puede suceder que en el momento de conceptualizarlo los precios y mercados de los productos resultantes pueden ser muy atractivos pero cuando se pone en marcha estos complejos, dado el tiempo que lleva desarrollarlos, ha podido ocurrir un cambio importante y que impacta de manera sustancial su economía futura.

Si bien la planta de amoniaco y urea, no se clasifica como un proyecto petroquímico de gran envergadura ya que no es un complejo petroquímico sino simplemente fue enfocado para producir urea y amoniaco para uso exclusivo del área agrícola, (con el amoniaco también se puede elaborar explosivos, refrigerantes, productos de limpiezas, inhibidores de gases ácidos, entre otros), los tiempos en que fue desarrollado coincidieron con una caída estrepitosa del precio del petróleo y también del producto principal que produce la planta: la urea.

 

 

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