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Tras una década sin disputa, dos ‘pesos pesados’ pugnarán el 13 de marzo por la presidencia de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB). Se trata del administrador de empresas y actual ejecutivo de la Cámara Nacional de Comercio, Marco Antonio Salinas (La Paz) y el agroindustrial cruceño Luis Barbery que actualmente funge como presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (Fepsc) organización que se separó de la entidad matriz hace varios años. Anticipándose a su contrincante, Salinas presentó este lunes su plan de trabajo en el Hotel Marriott de Santa Cruz de la Sierra. En la oportunidad habló con Money.com.bo y reveló que está a un paso de ser el próximo titular de la CEPB, pues ha obtenido amplio apoyo de las organizaciones en el país.

Vistiendo una camisa blanca manga corta y acompañado del presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (CANEB), Salinas asegura que buscará un mejor diálogo con el Gobierno para reactivar al sector empresarial y que fluya la inversión privada nacional y extranjera. 

¿Cuál es su objetivo que se traza para ocupar el sillón de la CEPB?

Queremos posicionar a la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia como un ente líder y representativo, no solo ante el Gobierno, sino también ante la sociedad civil, la clase trabajadora y los actores internacionales, capaz de plantear respuestas técnicas y sostenibles a los desafíos que enfrenta el país.

¿Cuáles son los pilares de trabajo y desafíos que se plantea?

Nosotros buscamos el diálogo, más empleo, hay que flexibilizar los impuestos, más fomento y protección de la inversión privada y equilibrios regionales y sectoriales.   

Somos conscientes que es necesario mantener la estabilidad de la macroeconomía, así como los canales de diálogo abiertos con el Gobierno. Pero también es necesario lograr, a través de un diálogo sincero, efectivo y horizontal, las respuestas específicas que requiere el sector privado en Bolivia para lograr un ritmo de crecimiento sostenible, los incentivos para invertir y la seguridad de las mismas para seguir generando empleo de calidad. Esto, junto con un necesario alineamiento de las políticas comercial, tributaria y laboral deberían configurar un esquema en el que el sector privado asuma el rol central que se le exige desde la sociedad civil.

El año 2019 se torna electoral. ¿Considera que habrá problemas económicos?

El 2019 será un año marcado por lo electoral, con fuerte incremento en las tensiones sociales, incluso dentro de las mismas corrientes partidarias, ya que los factores de cohesión que permitían la hegemonía de ciertos grupos, como la posibilidad de transferencias y la gran disponibilidad de espacios de poder y recursos, ya no se presentan con el vigor que se observaba en gestiones anteriores. A esto hay que agregarle la tendencia hacia la polarización política y discursiva, que plantea un desafío en términos discursivos para los actores como el empresariado privado, que no puede desprenderse de principios básicos, como la defensa de la libre empresa, el derecho a la propiedad privada y el disfrute de sus beneficios.

Los cambios en las tendencias políticas y económicas de los gobiernos de la región, hacia líneas marcadamente antipopulistas y de libre mercado también se constituye en un factor clave de la coyuntura, ya que es claro que los gobiernos de la región han optado por políticas menos tolerantes hacia gobiernos de corte autoritario, aplicando medidas de hecho, como la retención de recursos, el desconocimiento de las autoridades en ejercicio del poder y la limitación de su capacidad administrativa.

Más allá de las discusiones legales y éticas de este tipo de intervenciones, es claro que esto limita en gran medida el ejercicio de un control absoluto y reñido con los conceptos de democracia dominantes. Por otro lado, estos gobiernos son también de corte liberal en lo económico, introduciendo reformas en aspectos fiscales, laborales y normativos en general, apuntando al fomento de mayores volúmenes de inversión, tanto nacional como extranjera. Esto introduce un esquema de competencia normativa en la región, que seguramente impulsará cambios en el relacionamiento interno con el capital privado.

¿Y el tema de los precios de las materias primas?

La estabilización de los precios de las materias primas, por debajo de lo esperado, configuran un esquema de ingresos, tanto para los gobiernos en sus diferentes niveles como para los sectores exportadores de materias primas del país, menos halagüeño que lo esperado, lo que limitará en gran medida la influencia que el sector público tiene sobre la dinámica económica del país, haciendo aún más evidente la urgencia de inversiones privadas. A esto hay que agregarle la fuerte dependencia de algunas regiones (sobre todo las del sur del país) de actividades como la minería y la exportación de gas, que ante impactos en los precios de las materias primas han visto cómo sus economías han empezado a desacelerarse e incluso contraerse de manera sustancial.

¿Cuál es su opinión sobre el endeudamiento del país?

El alto endeudamiento, público y privado, que se ha constituido en una limitante seria para la expansión del gasto público y también privado, lo que muestra que en el futuro un modelo de crecimiento basado exclusivamente en consumo público y privado es poco sostenible. El alto grado de endeudamiento del gobierno repercute en las posibilidades que este tiene, a mediano y largo plazo, para expandir sus niveles de gasto, mientras que en el caso de las familias el efecto es mucho más rápido, por lo que se prevé que sea esta la variable que se frene en un periodo mucho más cercano en el tiempo, tal como hemos observado ya en el 2018.

Pero, el Gobierno destaca su modelo económico…

El modelo está llegando a sus límites para impulsar el crecimiento, lo que es una consecuencia de los anteriores factores, y aun cuando la economía es estable en términos macroeconómicos, esta estabilidad es costosa de sostener ya que no se sustenta en criterios de crecimiento del sector privado no extractivo, sino que utiliza los recursos acumulados en los años de auge, así como deuda como fuente de financiamiento para el consumo de las familias y el gobierno. Como se ha visto durante todo el 2018, los recursos acumulados (ahorros fiscales y Reservas Internacionales Netas) han entrado en una fase de reducción acelerada.

¿Cuáles son los desafíos para la empresa privada?

El sector privado nacional y extranjero han venido arrastrando una serie de desafíos que deben ser encarados de una manera conjunta con la sociedad civil, la clase trabajadora y los gobiernos en sus distintos niveles. Evidentemente, estos desafíos deben ser asumidos en el marco del contexto general que enfrenta el país, sin embargo, plantean también una serie de elementos específicos al sector, como la urgencia de lograr mejores niveles de productividad para así poder insertar a la empresa boliviana en los circuitos productivos internacionales. 

En este sentido, varios de los desafíos que señalamos en el presente documento son problemas bastante conocidos que no han podido ser superados en la última década, en la que las condiciones externas e internas ofrecían una oportunidad sin igual para resolverlos. No obstante, creemos que el actual momento es todavía propicio, ya que la perspectiva desde la que planteamos trabajar las soluciones a estos problemas parte de una visión modernista, propia del siglo XXI, en el que las nuevas tecnologías están cambiando no solo las formas de producción, sino también las formas de consumo y trabajo de las personas y empresas.

Esto genera nuevas demandas y visiones sobre lo que es el desarrollo en el siglo XXI, a las que el sector privado no puede ser indiferente.

¿Cuáles son los principales problemas del aparato productivo?

Incrementar la productividad. El incremento de la productividad de nuestra economía pasa por un enfoque multidimensional y multisectorial, en el que las estructuras normativas se ajustan a las necesidades de cada uno de los sectores, pero también a las demandas de los futuros trabajadores, que buscan formas de trabajo más flexibles y que les permitan el desarrollo de sus propias actividades y potencialidades, en un entorno de fomento de la creatividad y la individualidad.

En segundo lugar está enfrentar la informalidad, esto es consecuencia directa de una política tributaria, laboral y de seguridad social que impone restricciones antes que incentivos, empujando así al grueso de la población hacia las actividades informales. Es claro también que la informalidad no sólo está en aquellos sectores de baja productividad y escasos ingresos, más bien, hemos visto como en los últimos años este sector ha ido creciendo y generando cada vez mayores retornos, por lo que el problema no pasa por el sector o tipo de actividad, sino que es más bien todo el entorno que rodea al emprendedor y empresario el que genera las condiciones para la existencia de la informalidad. Debemos empezar a trabajar sobre nuevos preceptos para “formalizar” a este grueso de unidades productivas. Uno de estos preceptos es que la política pública no solo se construye normando y restringiendo, sino que muchas veces pasa por levantar las restricciones que se han impuesto de manera poco efectiva.

También está el desarrollar cadenas productivas fuertes y el crecimiento y sostenibilidad de las unidades productivas. 

¿En que debe enfocarse la nueva CEPB que pretende liderar a partir de marzo?

En primer lugar está el diálogo con el gobierno nacional, los regionales y municipales, además de espacios de acercamiento, propuesta y discusión con trabajadores y sociedad civil. 

Se debe trabajar sobre la base de la resolución de la OIT, pero también en función de los acuerdos previos alcanzados (como la propuesta del Consejo Económico Social y Productivo), llevando el esquema a las regiones; el empleo que necesitamos debe ser digno y sostenible; se deben identificar los problemas subyacentes a elementos como el doble aguinaldo, los incrementos salariales sin relación la con la productividad y las fallas en criterios como el de la inamovilidad laboral, que generan desincentivos a la creación de empleo.

Durante el 2019 se lleva adelante la labor de posicionamiento y construcción de la propuesta de nueva política laboral en Bolivia. Durante el 2020 se inician las gestiones y el tratamiento de la normativa a ser modificada.

El actual presidente de la CEPB, Ronald Nostas expresó su preocupación por la reducción de la inversión privada. ¿Qué plantea usted?

Hay que fomentar la inversión privada nacional y extranjera. En el 2018, de los más de 160 mil millones de dólares que han llegado a Sudamérica, Bolivia ha captado solo el 0,5%, lo que confirma una tendencia clara del estancamiento del país en la captación de nuevos recursos extranjeros. Por otro lado, el sector privado nacional solo es responsable de una inversión equivalente de entre 5 y 7% del PIB, lo que es la cifra más baja de la región. Esta situación exige medidas que permitan una mayor inversión en Bolivia. Hay que diseñar medidas que permitan lograr un adecuado clima de inversiones en Bolivia, identificado los cuellos de botella en el desarrollo de nuevos proyectos de inversión, los factores que limitan el retorno de la inversión y las dificultades que enfrentan los inversionistas a la hora de insertarse en el circuito económico local e internacional.

Tenemos que estructurar esquemas de atracción, fomento y protección de las inversiones privadas nacionales y extranjeras, en función de criterios de competencia fiscal, estabilidad normativa y transparencia administrativa. La propuesta y discusión de la temática se debe llevar delante de forma sostenida, durante el 2019 y 2020, logrando en el segundo semestre del 2020 el inicio de la discusión normativa en los ámbitos que corresponden.

Usted habla de crear un Consejo Empresarial. ¿A qué se refiere?

Se debe conformar un consejo empresarial de tecnología, innovación y desarrollo y organizar Foros regionales y sectoriales en todo el país para escuchar la voz de los asociados de manera que se puedan proyectar medidas de salvaguarda.  Asimismo, es importante impulsar la utilización masiva de redes sociales y el desarrollo de un medio digital para posicionar temas de interés empresarial. Adicionalmente, se deben fortalecer las finanzas de la Confederación a partir del análisis de costos y la generación de ingresos adicionales a las cuotas de asociados.

Por otra parte, se plantea organizar un evento anual de referencia sobre Inversión, Economía y Empresa como símbolo de la pujanza del sector empresarial en el país.

En la misma línea, consideramos necesario abrir una oficina ejecutiva de la CEPB en Santa Cruz para contar con presencia física en la región con mayor crecimiento económico.

Queremos modernizar la institucionalidad privada y proyectar su accionar con visión de país, para lo cual en los primeros 3 meses de gestión pretendemos contar con los medios digitales en operación.

¿Cuál va a ser su relación con el Gobierno en caso de llegar a liderar la CEPB?

Desde el primer día vamos a buscar el diálogo. Voy a seguir el camino trazado por Ronald Nostas. No puedo ser oposición. Quiero dar un matiz diferente a la CEPB, que haya más resultados, que nos preparemos mejor. El diálogo es la base. 

¿Cómo pretende llegar a ser presidente de la CEPB, tomando en cuenta que no tiene el apoyo de Santa Cruz?

Vamos a reunirnos, queremos abrir una oficina en Santa Cruz, estoy extendiendo los brazos al empresariado cruceño. Yo tengo empresas en Santa Cruz y siempre vengo una vez al mes. No estoy alejado.

Tenemos entendido que la Fepsc dejó hace años la entidad matriz. ¿Cómo es posible que un presidente de ese ente postule ahora?

El señor Barbery va a participar porque es miembro de la Cainco y la Cainco es miembro de la Cámara Nacional de Comercio de la cual yo soy presidente, indirectamente yo lo estoy auspiciando al señor Barbery. El tema legal está ahí, está la impugnación, pero esto no es un tema legal para mí, sino de legitimidad. Me extraña que la Fepsc que no ha participado varios años ahora quiere entrar a la presidencia directamente. Lo bueno hubiera sido que la Fepsc se hubiese inscrito a la Confederación hace unos años atrás. Creo que no es la forma correcta de ser partícipe de este proceso.  

¿Podría precisar quienes lo apoyan?

Mire de Cochabamba está el industrial Luis Laredo, uno de Oruro, no tengo aún de Santa Cruz, pero lo he invitado al señor Wilfredo Rojo para que sea asesor. La Paz también nos está apoyando. Hay ocho federaciones afiliadas, de ellas tres me apoyan, tres están inhabilitadas porque adeudan (Pando, Beni y Sucre) y dos apoyan al señor Barbery.

 

HOJA DE VIDA

MARCO ANTONIO SALINAS IÑIGUEZ

Nació el 22 de enero de 1964. Es administrador de empresas. Está casado con Ana Patricia Ortiz de Salinas.

Salió bachiller del Colegio Franco Boliviano. Estudió Economía en la Universidad de Lovaina. Es licenciado en Administración de Empresas de la European University.

Ex gerente general de Salinas y Asociados, ex gerente general de Cimientos S.R.L., ex gerente general de Inmobiliaria Virgen del Socavón; Gerente General de Agrebol S.R.L., gerente general  de ICASA LTDA.

También ocupó los cargos de director del Fondo Financiero Fortaleza FFP; ex síndico de la agencia de bolsa CAISA; ex Síndico de  SAFI Fortaleza; ex director de Viñedos Concepción; director de Ibnorca (Instituto Boliviano de Normalización y Calidad) ; director Fundempresa; presidente del Directorio de la Universidad Real de la Cámara nacional de Comercio.

Empresas: Socio de Ingeniería Constructora Argote Salinas; socio de Agroinversiones de Altura S.R.L; socio de  Agrebol S.R.L.; socio del Grupo Hotelero Naturaleza S.A.; socio de Rascacielos S.A.

También fue ex presidente de la comisión de Arbitraje del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara Nacional de Comercio

Fue ex Presidente del  Rotary Club de La Paz, Club Los Sargentos, Club de La Paz y Circulo de la Unión.

Marco Antonio Salinas inició su carrera empresarial hace 29 años y sus actividades están relacionadas con los rubros de construcción, hotelería y gastronomía. En este último sector logró construir más de 30 edificios en la ciudad de La Paz.

En su vida institucional ocupó la vicepresidencia en la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, también fue Segundo Vicepresidente de la CNC durante la gestión 2014 – 2015 y en la Federación de Empresarios Privados de La Paz entre los años 2002 – 2004.

 

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