Al 14 de diciembre de 2018: Dólar Venta BCB: 6,96 Dólar Compra BCB: 6,86 €/$us: 0.87997 Bs/euro: 7.79572 UFV: 2.28923 Peso Argentino/$us: 37.81860 Yen/$us: 113.57000 Real/$us: 3.89090 Oz.Troy Oro $us: 1,243.03000 Oz.Troy Plata $us: 14.77120

Hans Montaño Núñez / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.>

El 10% de la innovación es de carácter radical, disruptiva y propone una idea nueva que cambiará el mundo, mientras que un 90% son pequeños ajustes a los servicios o productos, o en virtud de los nuevos y distintos mercados en las economías latinoamericanas, reveló el director de Desarrollo Productivo y Financiero del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) Juan Carlos Erloza.

Asimismo, y entre los efectos positivos de las innovaciones estos procesos traen consigo un círculo virtuoso de provisión de mejores insumos productivos, incremento en competencia y salida de empresas ineficientes; ganancias de productividad para la firma, crecimiento de empleos formales y reducción de la informalidad.

De acuerdo a Erloza, que disertó en el Foro Económico 2018 ‘Innovación para el Crecimiento’ de la Cámara de Comercio, Industria, Servicios y Turismo (Cainco), “en el centro de la innovación está la empresa y si las innovaciones son el motor económico del crecimiento económico, los empresarios y las empresas también son el motor del desarrollo de la innovación”.

Y ¿por qué los países latinoamericanos están innovando tan poco, sobre todo en el sector privado? Las sospechas son la poca competencia en mercados pequeños afectando la competitividad, problemas de financiamiento y de capital humano porque para producir tecnologías y ciencia se requiere gente capacitada. Así analizó el panorama quien fuera jefe de la División de Competitividad e Innovación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), José Miguel Benavente.

Benavente puso de ejemplo a Corea del Sur, país de la península coreana que está en los ojos del mundo por el enfrentamiento bélico con su vecina del Norte. Después de la guerra coreana, la nación del sur recibió dinero para levantar su economía y Benavente destacó que fue en “sólo una generación”. De ser uno de los países más pobres del mundo a tener buenos ingresos percápita. 

Ante representantes políticos, empresarios y académicos reunidos en la Cainco, el chileno enumeró tres motivos y fallas para que los estados y el sector público o instituciones no desarrollen procesos innovadores. “Por imagen, al mundo político les encanta inaugurar puentes y no les parece atractivo invertir en conocimientos porque éstos no se ven ni se tocan; y porque cuando construyo un puente el impacto es relativamente inmediato, en cambio cuando invierto en conocimiento, se verá en el mediano y largo plazo”.

Un tercer motivo, según Benavente, son los problemas de coordinación. “Cuando usted va a un país y pregunta quién es el responsable de políticas públicas de innovación y la respuesta es: no sé o no saben, pero sí saben quién es el de Salud o Telecomunicaciones”, expresó.

Resaltó que una innovación es algo factible técnicamente, pero que además debe ser valioso para la sociedad. Señaló que debe ser liderada por el sector privado, pero “necesariamente” impulsada por el sector público.

Jorge Arias, presidente de la Cainco, señaló que existen emprendimientos innovadores en Latinoamérica, pero que hemos empezado tarde en relación a otras regiones del mundo y que en Bolivia debemos pisar el acelerador a fondo para generar crecimiento con la innovación.

“Cainco toma la bandera de la innovación para institucionalizarla en nuestro país, de tal forma que se inserte en los procesos productivos de las empresas, en las mentes de los ejecutivos y trabajadores, en los sueños de los emprendedores y fundamentalmente en las planillas de costos de las empresas, porque innovación es inversión en productividad y competitividad”, afirmó.

También indicó que la innovación se desarrolla en escenarios de colaboración, de suma de voluntades y de ideas creativas que se complementan, de asumir riesgos y de impulsar un ecosistema innovador. Enfatizó que las políticas públicas deben enfocarse en apoyar la innovación, pero con énfasis en la eficiencia.

El foro finalizó con la presentación magistral del francés Dominique Foray de la Universidad de Lausanne, quien se refirió a la estrategia de especialización inteligente, por su éxito en los países que fue implantado. La propuesta descansa en el hecho de que la innovación ocurre en territorios específicos, donde surgen economías de escala. Es decir, se debe buscar la combinación adecuada entre diferenciación de productos y aglomeración de empresas. De hecho, la estrategia de especialización inteligente no se enfoca en sectores, sino en cómo mejorar los procesos productos en sectores, que tiene más resultados para toda la sociedad.

Las cuatro intervenciones resaltaron el rol del sector privado en la promoción de la innovación; y dejaron el desafío de enfocarse más en la innovación como la principal vía para el desarrollo en un siglo que está marcado por la tecnología y el cambio.

 
 

 

EcoFinanzas