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La abogada Monique Chemillier-Gendreau afirmó ante el jueces de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que “Chile no puede decir que todo lo ocurrido no tiene impacto jurídico” porque durante un siglo hubo un intercambio diplomático que no constituyen simples escrituras sino puntos de vistas de dos estados sobre un tema pendiente.

Dijo que Chile se preparó militarmente y Bolivia perdió sus riquezas naturales que contribuyeron significativamente al desarrollo de Chile. “Al final de las hostilidades, Bolivia había perdido todo su Litoral, los 400 km de costa en el Pacífico que Chile resultaron más ricos de lo previsto que contribuyeron al desarrollo económico de Chile”.

Monique Chemillier sostuvo que “la herida causada al pueblo boliviano, es imposible que sane. Bolivia se recuperó del traumatismo, pero no se recuperó de la amputación de todo su Litoral” por la invasión extranjera que se constituye en la injusticia insoportable.

Con esa desventaja Bolivia sufre los golpes del comercio exterior, impidiendo su desarrollo porque el régimen de libre tránsito nunca fue el ideal, tal como decía Chile, cuya actitud abrió la condición pendiente de otorgar un acceso soberano al mar, precisó.

Señaló que esta es la causa incoada por Bolivia ante el Tribunal de La Haya, recogiendo el criterio de algunos políticos de Chile, quienes admitieron la necesidad de dar una salida al mar. Esta frase indicaba que la paz con Bolivia debería construirse en base a dos pilares.

LOS DOS  PILARES

Recordó que el primer pilar fue la toma del Litoral boliviano y el segundo pilar fue el fin de la hostilidades, cuando el 2 de julio de 1880 el presidente chileno Aníbal Pinto explica al gobernador de Tacna, que incorpora la promesa de que Bolivia renuncie al Litoral a cambio de que al norte de Camarones, tenga acceso propio al Pacífico, entre Chile y Perú.

Todas las fases de negociación realizadas durante más un siglo, tenían como objetivo ese fin de que Bolivia tenga acceso soberano al mar. El primer pilar se concretó con la transferencia del territorio del Litoral y en el segundo, el ministro de Asuntos Extranjeros de Chile, declaraba que “otorgar a Bolivia un puerto propio era una condición no negociable de la paz”.

Dijo que Bolivia no pudo acceder al segundo pilar. En 1913, el presidente de Bolivia Ismael Montes insiste en cuanto al derecho de Bolivia de tener acceso a su propio puerto; en 1987 el ministro de Asuntos Exteriores de Chile, dijo que coincidía con la demanda legítima de Bolivia.

En 1923 a través de una nota del 6 de febrero, el canciller de Chile confirma la voluntad de su país de iniciar negociaciones para conseguir el deseo de Bolivia; el 2 de marzo de 1973 el embajador de Chile manifiesta al embajador de Bolivia, la voluntad de su país de iniciar negociaciones para facilitar el acceso de Bolivia al mar, a través de su propio puerto, manifestó.

Desde entonces el tema marítimo siempre se tomó como una cuestión pendiente entre ambos países y fue actividad con más intensidad en las negociaciones de Charaña y testigo de ello fue la carta del Perú que analizaría una propuesta.

El presidente chileno Gabriel Gonzales Videla habló de reparación histórica, asegura el 19 de julio de 1950 que nunca rechazó la posibilidades de cumplir el segundo pilar, motivo por el que Bolivia toma la iniciativa de negociar formalmente.

En abril de  1975, el ministro de Asuntos Exteriores  de Bolivia y Chile proponen que una declaración conjunta inicie las negociaciones para poner al día. Meses después Bolivia plantean la continuidad de las negociaciones de Charaña para regresar a las costas del Pacífico, pero años después fracasaron sin hacer desaparecer el segundo pilar.

En 1983 la Asamblea de las Naciones Unidas emite una resolución N° 686 fue votada por consenso, instando a los dos países a buscar una fórmula dándole a Bolivia un acceso soberano al Pacífico; sin embargo rechazó el marco multilateral, luego fue planteado ante la OEA donde no fue retirado hasta la apertura del actual juicio ante La Haya.

Ambas cancillerías volvieron a acercarse en 1987 bajo el concepto del “enfoque fresco” pero luego interrumpieron las negociaciones; en 1993 se abrió un mecanismo de consulta política chileno-boliviana.

En el año 2006 se confirmó que en el orden del día no excluiría ninguna de las cuestiones y el punto 6 bilateral confirma que la cuestión marítima permanecía en actualidad, sin tocar temas del libre tránsito y en 2011, Chile desvaneció los 130 años de esperanza de Bolivia y puso fin la discusión del tema.

Una salida al Pacífico debería realizarse independientemente al Tratado de 1904, porque es el carácter soberano de las aspiraciones bolivianas que no se puso en cuestión de otra cosa, que es una porción de territorio sobre el que Bolivia ejercería su soberanía.

Luego en los distintos episodios de 1919, 1920, 1950, 1961, 1975, 1976, 1977 se decía que Bolivia adquiriría su propio acceso incondicional al mar. “He querido presentar los distintos elementos para demostrar cómo las partes acordaron sobre las condiciones de un acuerdo”, declaró la abogada.

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