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Efraín Varela / Hans Montaño / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Exportar, producir e invertir más allanando la salida al sector agropecuario y agroindustrial; aplicar políticas públicas de libertad a las exportaciones especialmente de productos agrícolas; la aprobación del uso pleno de la biotecnología para mejorar el rendimiento de los cultivos, mejoramiento de la logística con la habilitación de los puertos en la cabecera de la hidrovía Paraguay-Paraná, resolución de problemas de seguridad jurídica en el sector agropecuario y la promoción comercial y apertura de mercados para Bolivia, son los seis puntos que plantea el sector privado para frenar la desaceleración.

El balance del Comercio Exterior del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), hasta octubre de 2017, es de $us 971 millones de déficit comercial cerrando con números rojos y ocasionando grandes problemas de productividad al país.

El presidente del IBCE, Reinaldo Díaz Salek, aseveró que Bolivia registrará en la gestión 2017 un nuevo déficit comercial, debido a que las importaciones crecen más que las exportaciones; este déficit negativo y recurrente, por tercer año consecutivo está ocasionando que el PIB del país crezca menos, a un menor ritmo.

“Para que Bolivia crezca más de 6% como ocurrió en 2013 necesitamos revertir ese déficit. La única forma es exportando más. Necesitamos inversiones, elevar la competitividad sistémica en todas las cadenas productivas; el futuro está en el sector agropecuario, agroindustrial y agroexportador. Es momento de acelerar las exportaciones del país”, remarcó.

Para Díaz, teniendo en cuenta la liberación de las exportaciones agropecuarias y la voluntad política del Gobierno, con acuerdos oficiales de predisposición al uso de nuevos eventos biotecnológicos no sólo de soya, sino otros cultivos como maíz o caña de azúcar; la proyección es que para 2018 “mejorará la economía y nos dará la posibilidad de crecer en producción, el mercado interno le queda chico a los productores, necesitamos exportar más que va a generar mayores fuentes de empleo y crecimiento para el país.”

En una presentación de evaluación de gestión, el ministro de Economía, Mario Guillén, señaló que el crecimiento acumulado del PIB al segundo trimestre del año es de 3,58%, siendo la agropecuaria la que lidera con 7,6%. Además, proyectó que este año la economía boliviana crecerá por encima del 4%, impulsada por la demanda interna.

Guillén indicó que las ventas y servicios facturados en restaurantes y supermercados crecieron un 4% (hasta los $us 1.064 millones) a octubre de este año en relación a similar periodo del año pasado, mientras que los ingresos en la actividad de transporte de pasajeros y carga subió de 347 millones a $us 360 millones.

Jorge Arias Lazcano, presidente de la Cainco, manifestó que el crecimiento económico se ha detenido. “Si bien hay que reconocer que este indicador es uno de los mejores de la región, no es suficiente para poder atender la situación de pobreza y de carencia que tenemos las familias bolivianas”, manifestó.

Hizo notar que existe el compromiso del sector empresarial de “hacer lo que corresponda” para poder llegar a un crecimiento del 7% del PIB y de manera sostenible. Dijo que de esta manera se puede asumir mano de obra desocupada y generar mayor oportunidad de ingresos.

“Nosotros, los privados, creemos que sí podemos llegar en un corto plazo a un crecimiento del 7%”, remarcó Arias y agregó que están planteando las condicionantes para ello.

Destacó que la reunión que sostuvo el sector empresarial con autoridades del Gobierno, hace unos días, muestra que “cuando hay voluntad se pueden hacer las cosas”. Sin embargo, dijo que hay temas pendientes para seguir conversando, como por ejemplo, que el sector oleaginoso tiene la obligatoriedad de que un 20% de la producción se venda al mercado nacional a un precio fijado por el Gobierno, es decir, subvencionado.

Apuntó a que las exportaciones serán clave para el 2018. “Todos los países tenemos necesidades de exportaciones, no se olviden que eso es la billetera que precisamos para poder cumplir nuestras necesidades de importación”, explicó.

Dijo que tiene que haber un equilibrio entre las importaciones y exportaciones, ya que el país no puede estar cubriendo los déficit comerciales en base a créditos, sino que se tienen que generar los productos y servicios necesarios que acompañen las necesidades de importación.

Evaluación por sectores

El gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, lamentó que las exportaciones han tenido un desempeño negativo en casi todos sus renglones, en términos de volumen.

En lo que respecta a los grandes rubros de la exportación ejemplificó que la mejora de los precios internacionales de las materias primas contrarrestó la portentosa caída del volumen de las exportaciones del país durante el 2017. Según datos del INE, los hidrocarburos y minerales tuvieron un incremento de su valor en 21% y 20%, respectivamente, pese a la baja de su volumen en -7% y -2%, cada uno.

Rodríguez prosiguió explicando que en lo referido a la industria manufacturera, hubo una caída del 5% en términos de valor y 24% en volumen. Sólo en el caso de la soya y sus derivados (torta, harina, aceite y refinados), la merma ha superado las 600.000 toneladas; por su parte, las exportaciones agropecuarias registraron una caída del -14% en valor y una baja del -42% en el volumen, mientras que las ventas externas de manufacturas bajaron un -5% en valor y un -24% en volumen.

En general, las ventas externas no han tenido una buena performance, salvo en el sector de hidrocarburos y minería por ‘efecto precio’. En lo que respecta al sector no tradicional, aparte de la soya, han caído la joyería de oro, los minerales procesados o la quinua.

Bolivia vendió cerca de 800 productos a 92 países hasta octubre del 2017, siendo Brasil (18%) y Argentina (16%) los principales destinos. Sin contar la venta de gas natural, EE.UU. pasaría al primer lugar, seguido de Corea del Sur, Japón y la India, países que demandaron principalmente minerales. De otra parte, el principal proveedor de productos al país fue nuevamente China con un 22% de participación, seguido de Brasil (17%) y Argentina (13%).

En las perspectivas para 2018, según el IBCE el ambiente de 2018 a escala internacional mejorará, pese a los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el mundo desarrollado que apenas crecerá un 2% y los países emergentes un 4,9%. China incidirá con su crecimiento menor porque mira hacia su mercado interno y la India que crecerá más de 7%. A escala de Latinoamérica y el Caribe, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) el pronóstico es de un crecimiento de 2,2%. Para Bolivia proyecta una expansión de 4% en su Producto Interno Bruto (PIB).

 

 

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